· Fichas de los entrevistados:
1. Nombre: José Antonio Andrés
Fecha de nacimiento: 24 de noviembre de 1931 (75 años)
Lugar en el que vivía: En el Cubo del Vino (Zamora)
Profesión: Trabajó en la construcción y en el campo.
2. Nombre: Ángela González
Fecha de nacimiento: 30 de agosto de 1929 (77 años)
Lugar en el que vivía: Garcibuey (Salamanca)
Profesión: Trabajó en el campo.
LA GUERRA CIVIL (1936)
¿Qué recuerdos tenéis de la Guerra Civil?
José Antonio y Ángela: Se pasó muy mal. Tocó trabajar mucho.
Ángela: Yo tuve que servir a amos para poder comer, a parte de salir a trabajar al campo.
¿Dónde estabais cuando ocurrió todo?
J.A: Estaba en el Cubo del Vino (Zamora)
A: En una casilla de Caminero (Garcibuey - Salamanca)
¿Cómo pasaron la Guerra los hombres, las mujeres y los niños?
J.A y A: Todos lo pasamos muy mal, tanto hombres, como mujeres, como niños. Los hombres, la pasaron matándose unos a otros, las mujeres, trabajando mucho y haciendo de hombres en casa, y los niños, a muchos de ellos se los llevaron a Rusia y Argentina para protegerlos de la guerra.
Las personas que se incorporaron al ejército, ¿fueron obligadas o se presentaron voluntarias?
J.A y A: La mayoría de las personas eran obligadas, hasta los 17 años y sino eran conducidas por la Guardia Civil o el ejército.
¿En qué unidades concretas y en qué circunstancias?
J.A y A: Las unidades eran los Comunistas y los de Derechas.
Los niños y la guerra. ¿Qué recuerdos tenéis de cuando erais pequeños sobre la Guerra?
A: Yo era pequeña tendría entre 6 u 8 años aproximadamente, y yo vivía en una casilla, y los soldados llamaban, y había que darles de comer, y si no le dabas, entraban y te lo quitaban. Había unas personas que les tuvieron que dar de comer durante 8 días. Muchas veces, estabas dormida, y oías que llamaban a la puerta normalmente (a nosotros) para pedirte comida, pero tenías miedo porque a lo mejor venían en busca de alguien de tu familia que lo habían denunciado, y llamaban para llevárselo y matarlo. Nosotros nos tuvimos que ir a un ventorro (casa de labradores) para que no nos molestaran continuamente.
Cuando se ganaban batallas, se recibían premios o cosas similares ¿Os entusiasmabais con facilidad?
J.A y A: No, la verdad es que como nosotros éramos niños, pues no sabíamos mucho de estos temas.
J.A: Recuerdo que cuando era pequeño, me contaron que si tenías la radio puesta, y al lo mejor hablaban de los bandos y hacías un mínimo gesto o comentario, y te veía alguna persona del otro bando, te quitaban la radio y te mataban.
¿Cómo os llevabais con la familia?
J.A y A: Nos llevábamos muy bien todos, siempre había las típicas discusiones familiares, pero sin ningún problema.
¿Cómo influyó la guerra en la relación entre padres e hijos?
J.A y A: Entre algunos no hubo muy buenas amistades porque el padre era de un partido y el hijo de otro.
J.A: En mi pueblo hubo un caso que un hermano denunció a su propio hermano, una persona lo avisó, éste escapó, y se fue a la legión, hasta que se jubiló, y gracias a esa persona todavía sigue vivo.
El problema de la localización de familiares. ¿Dividió la guerra a algún sector de la familia en una y otra zona?
J.A y A: En algunos casos sí.
¿Qué recursos utilizabais para comunicaros?
J.A y A: Utilizábamos cartas, pero a lo mejor ni llegaban, porque como se estaban desplazando continuamente, pues era muy difícil ubicar a esas personas.
Las divisiones políticas dentro de la familia ¿Cuáles fueron las relaciones antes, durante y después de la guerra debido a las diferentes opiniones de cada uno?
J.A y A: No se anduvo nunca bien, porque algunas personas que ahora tienen 90 años, todavía no lo han olvidado, y no se pueden ni mirar a la cara.
¿Hubo familiares o gente que conocieseis que sufriera algún tipo de represión?
J.A y A: Sí, muchas.
J.A: En una familia, quisieron matar a los tres hermanos, porque eran de izquierdas.
Las mujeres. ¿Pertenecieron a algún organismo que desarrollara tareas de apoyo a los soldados?
J.A: Las había que sí
¿Qué cosas hacían?
J.A y A: Ayudarles a lavar, ha hacer la comida, etc. Eran grupos de mujeres de Falange.
¿Qué se pensaba en esa época sobre la mujer?
J.A y A: Era respetada, sobre todo en los pueblos, pero en la guerra nada.
¿Hubo en la familia casos de trabajo femenino, por necesidad de sustituir a los hombres?
J.A y A: No, sólo cuando había que abandonar el trabajo por unos minutos o cosas así.
A: Nosotras trabajábamos en el campo al igual que otras mujeres.
¿Qué tareas realizabais diariamente?
A: Trabajar en el campo, porque en casa no se realizaban las limpiezas de ahora se barría un poco y ya estaba, hacíamos la comida, lavábamos, etc.
¿Cómo era la alimentación?
A: En mi caso la verdad es que no fue mala, por suerte tuve alimentos, en cambio otras personas no. Y antes cocinábamos con el sebo del ganao, el aceite, no se utilizaba.
¿De dónde conseguíais los alimentos?
J.A y A: Los sacábamos del campo y del ganao, porque no teníamos dinero y tampoco medios.
¿Qué comíais diariamente?
J.A y A: Comíamos los alimentos que nos proporcionaban el campo y el ganao, como ya te dijimos antes, la leche, las verduras, las patatas, etc, y también se cosechaba la cebada y el trigo, que cuando se estaba haciendo el pan con él o ya estaba limpio, lo robaba la gente que no tenía para comer y también por los que no les apetecía trabajar y querían que todo se lo dieran hecho.
¿Cómo se conseguían los recursos de primera necesidad?
J.A y A: Eran muy difíciles de conseguir.
A: Por ejemplo, la ropa era muy difícil de conseguir, y casi íbamos en cueros. Pero para ocasiones que lo merecían, pues nos arreglábamos bastante.
Aquí se puede ver lo que comentaba en la pregunta anterior, como para ciertas ocasiones entre ellas fotografías familiares, las personas se arreglaban bastante. Podemos ver como tres mujeres están arregladas con trajes de esos años.
¿Cómo os desplazabais?
J.A y A: Cuando estabamos en el pueblo nos desplazábamos en caballería, y en la ciudad, nos desplazábamos en tren o en coche de caballerías.
¿Qué propiedades teníais?
J.A y A: Muy pocas, y las pocas que teníamos se gastaban continuamente.
¿Tuvisteis miedo a perderlas durante la guerra?
J.A y A: No porque no nos manteníamos de ello, nos manteníamos del campo, y teníamos que tener cuidado de que no nos lo quitaran.
¿Sufristeis enfermedades o epidemias?
J.A y A: Enfermedades las normales, y gracias a Dios, epidemias ninguna.
¿Cómo las curasteis?
J.A: Con los medicamentos de entonces.
A: Con los remedios caseros, y más adelante con sellos.
La muerte. ¿Qué lugar ocupaba en vuestras vidas? ¿La teníais muy presente?
J.A y A: La verdad es que te asustabas mucho, y te hacías preguntas “sin respuesta”, como que porque lo habían matado si no había hecho nada, si te podía ocurrir a ti y esas cosas, y la verdad es que estaba muy presente.
A: Por ejemplo, a un tío mío, no lo cogieron porque estaba cogiendo leña, y le avisaron que si iba a casa lo iban a matar porque lo estarían esperando, y se fue a vivir al monte, esto le ocurrió porque no había bautizado a su hijo.
J.A: En el Cubo del Vino, mataron a unas 19 ó 20 personas, y a varias mujeres las mataron por no decir donde estaban sus maridos.
¿Se manifestaba odio hacia la otra parte?
J.A y A: Sí, mucho.
¿Recordáis casos de denuncias o encubrimiento de gente amenazada?
J.A: A tres tío míos los quisieron matar, y se encubrieron unos a otros.
¿ Cómo eran los documentos relativos a la guerra?
J.A y A: Pues no nos acordamos muy bien, porque nosotros éramos pequeños, y los documentos los tenían nuestros padres, esos documentos se llamaban cédulas.
¿Cómo fue la adaptación a la Posguerra?
J.A y A: Se pasó mucho peor que en la Guerra, porque se habían acabado todos los comestibles que había en España.
LA PRIMERA ETAPA DEL FRANQUISMO (AÑOS 40 Y 50)
¿Cómo os cambió la vida a partir de la Guerra Civil?
J.A y A: Se iba notando mejoría pero poco, había que trabajar mucho, estaba todo racionado, nos tenían que dar cartillas para poder comprar.
¿Las relaciones entre padres e hijos eran muy diferentes a las actuales?
J.A y A: Sí.
Esta es la foto de una familia numerosa, que antiguamente es como se mostraba en el llamado “Libro de Familia”.

¿Había mucha diferencia entre el padre y la madre en relación con los hijos?
J.A y A: Depende, pero normalmente era lo mismo, siempre tenía un poco de superioridad el padre, porque cuando le preguntabas a la madre si podías hacer algo o ir a algún lugar, pues te decía que le preguntaras al padre a ver si te daba permiso.
Las relaciones con personas de diferente sexo. ¿Se marcaba mucho en la distancia y en las actividades que se realizaban?
J.A y A: Algunas veces se separaban las chicas para un lado y los chicos para otro, pero pocas veces.
J.A: Yo creo que nos llevábamos mucho mejor que ahora.
A: Había mucho cariño, todos nos juntábamos.
Esta es una boda, celebrada durante el franquismo, en la que él estaba en la Guardia Civil.

¿Cómo se establecían las relaciones de noviazgo y a qué controles se sometían?
A: Pues se establecían ciertos controles de horario, lugares, etc. Pero por ejemplo, si estabas con un chico y ya te ibas a casar, y había alguna muerte en la familia, esa boda se tenía que aplazar hasta que pasasen uno o dos años de luto.
¿Recordáis alguna manifestación concreta de persecución o marginación?
J.A y A: No, porque se solían hacer en las capitales, en los pueblos no.
¿Se mantenía el odio o la marginación a las personas o familias que lucharon con la República?
J.A y A: Sí.
¿Hablabais o discutíais de política en casa?
J.A: En mi casa sí, siempre había una discusión
A: En mi casa no.
Los falangistas. ¿Tenían mucha importancia en la localidad, alguna prioridad o privilegio?
J.A y A: Sí tenían privilegio, aunque por parte de unos no y por parte de otros sí.
¿Lo fue algún familiar?
J.A y A: No.
A: Quisieron meter a mi abuelo, pero le convencimos y al final no.
¿Qué obligaciones tenían?
J.A y A: Iban y mataban por los pueblos a los que les mandaban.
La resistencia y los maquis. ¿Tuvisteis algo relacionado con ellos?
J.A y A: Nosotros no, pero otras personas conocidas sí.
¿Hablabais mucho de la guerra o la tratabais de olvidar?
J.A y A: Sí se hablaba, y lo que queríamos lo olvidábamos.
¿Hubo muchos cambios de alcaldes, concejales, etc?
J.A y A: Sí, porque entonces como ahora, había elecciones, aunque no sabíamos como eran, por lo menos nosotros.
¿Qué recuerdos tenéis de la escuela y de los maestros que tuvisteis vosotros y vuestros hijos?
J.A: Ninguno porque no fui.
A: No es que recuerde mucho, sólo fui dos o tres meses, y la maestra era muy buena.
J.A y A: Los recuerdos que tienen nuestros hijos, son buenos y malos, porque había algún que otro profesor que tenías que tener cuidado porque a la mínima te pegaba.
Esta fotografía era la típica de los colegios, les dejaban ocupar un lugar “privado”, es decir, donde estaban situados para hacerse esta foto, no era donde estaban todos lo días. Y también se puede ver que abajo a la izquierda hay una foto de otra persona, en este caso de un ser querido, esto se hacía antiguamente, para tener un recuerdo o por si faltaba alguien en la foto, es como si se hiciese un montaje.
¿Qué castigos había?
A: El de darte con la regla en las manos, ponerte en cruz con libros en cada mano, y también había uno muy curioso, pero que a nadie le gustaba, este estaba debajo de la tarima donde estaba la mesa del profesor, y había una trampilla, en la que metían a los niños.
¿Qué materiales había en la escuela y en casa?
A: En casa no había muchos materiales, pero en la escuela, los libros, las pizarras, los pupitres con los tinteros y esas cosas, y me acuerdo yo que si estabas escribiendo y hacías un borrón de tinta en el papel, lo tenías que volver a repetir todo.
Los juegos y las canciones infantiles que se cantaban aquellos años.
A: Las canciones que se cantaban eran, “Soy la Reina de los Mares”, “La Chata Meringüela”, “El Corro de la Patata”…
Y los juegos eran, el escondite, las mariquitas, las tabas, las chinas…
El baile. ¿Dónde se organizaban y que tipo de bailes se hacían?
J.A y A: Se organizaban en el salón del pueblo. Y los bailes eran charros, los que se tocaban con la dulzaina, el tamborilero.
A: El día de las Águedas, nos poníamos a bailar las mozas, y cuando acabábamos sacábamos a los mozos a bailar con nosotras.
Las fiestas de un pueblo de la Sierra de Francia, en el que es tradicional el baile charro, y sacar al Cristo del Humiyadero.
¿Cómo intervenían las autoridades sobre los horarios, la iluminación, etc?
A: Los hombres y las mujeres no podían bailar juntos tenían que estar casi a “dos kilómetros”. Cuando se encendían las luces, había que irse para casa, y si tenías novio, teníamos que ir cada uno por un lado diferente, no podíamos ir juntos.
¿Qué importancia tenían las ferias y las fiestas?
A: Tenían mucha importancia. En enero, el día 1 se hacía la fiesta de años nuevo, el día 6 se celebraban Los Reyes, el día 17 San Antón, por la noche se asaba el chorizo o unas castañas, en febrero el día 2 las Candelas, el día 3 San Blas, y el día 5 las Águedas, por la noche nos juntábamos con las amigas en casa, y hacíamos natillas o flan. Luego llegaban los Carnavales que eran 3 días de fiesta, y el domingo las mozas hacían dulces y los mozos asaban carne, y durante el descanso del baile se repartían.
Esta es una fotografía de los quintos en las fiestas de un pueblo, aquí era tradición montarse en un burro, e intentar coger las cintas que colgaban del medio de los dos palos.
¿Qué diferencias tenían de las actuales?
J.A y A: Mucha diferencia, no se hacen tantas cosas, y antes si no teníamos dinero para comprar algo o cualquier otra cosa, nos lo prestábamos unos a otros, eso ya no se hace, o una persona llevaba una cosa, otra, otra cosa, y así, y al final teníamos de todo.
La Iglesia. ¿Se hacía notar mucho su importancia y presencia en comparación con la época anterior?
J.A y A: Sí, se iba mucho más a misa.
¿Llevaban los curas control de la práctica religiosa?
J.A y A: Sí, iban a las escuelas a rezar con los niños, la catequesis la hacían ellos, etc.
Esta es una de las fotografías que se siguen haciendo hoy en día de nuestra comunión. En ella todos/ as, salimos con cara de niños/ as buenos. Y vemos como nos vestimos para ciertas ocasiones importantes como una comunión.
¿Tuvisteis que solicitar algún certificado para otras actividades?
J.A y A: No, porque donde vivíamos casi no había actividades.
La religión. ¿Cómo se interpuso en las relaciones personales, la forma de vestir, el comer, el trabajo, etc?A: Pues no lo sé, pero cada uno hacía las cosas como podía.
¿Qué prácticas religiosas se realizaban con más frecuencia?
A: La misa, el rosario, y en el mes de mayo, había que ir todas las tardes a rezar el rosario, y los curas hacían que les besáramos la mano. Y ciando venían las confesiones, si no ibas te fichaban, y otras veces repartían papeletas para saber quien iba a confesarse, y había que entregárselas al cura.
¿De qué vivíais?
J.A y A: Del ganao y del campo.
Vemos a gente con dos bueyes, estos se utilizaban para trabajar el campo, aunque aquí parece una caminata, porque la gente no está con ropa de trabajo, sino arreglada.
¿Desde qué edad se comenzaba a trabajar?
J.A y A: Desde los ocho años o antes.
¿Eran muy diferentes las educaciones que recibían los hombres respecto de las mujeres?
J.A y A: Mucho más, antes la opinión de la mujer casi no contaba.
¿Leíais periódicos, escuchabais la radio?
J.A y A: No, alguna vez la radio y porque íbamos a casa de alguien.
¿Cuándo comprasteis la radio se modificaron las costumbres diarias?
J.A y A: No se modificaron mucho, seguíamos haciendo lo mismo, lo único que en vez de ir a casa de alguien a escucharla, pues nos quedábamos en casa.
EL FRANQUISMO DE LOS AÑOS 60
¿Cómo fueron los cambios de la agricultura en aquella época (la agricultura, la bajada de los precios)?
J.A y A: Fue mejorable para el campo en los campos porque empezaron a aparecer tractores, remolques… y en la bajada de los precios, eran arreglo de la situación de entonces.
¿Se produjeron emigraciones en la familia?
J.A y A: Sí.
¿Cuáles y a qué lugares?
J.A: Yo fui a Suiza, y también primos míos.
Los cambios que hubo en la escuela, en la Iglesia, en las diversiones, etc, comparados con la actualidad.
J.A y A: En la Iglesia, que antes era obligatorio y ahora no.
En la escuela, que antes no se iba porque había que trabajar y no era obligatorio, y ahora es obligatorio.
En la diversión, que antes se jugaba con cualquier cosa, y ahora hay juegos interactivos.
Los cambios en casa como el agua corriente, la cocina de gas, el frigorífico, la televisión, etc.
J.A y A: Se notó bastante mejoría, nosotros tuvimos la cocina de gas en el año 1967 ó 1968, el agua corriente en el 1965 ó 1966, la televisión en el 1974
¿Qué programas de televisión recordáis?
J.A y A: “Vamos a la Cama”, “Un, Dos, Tres”, “Un Millón para el Mejor”, “Pipi Calzaslargas”, “Marco”, “Heidi”…
¿Cómo se vivió la muerte de Franco?
J.A y A: La verdad es que no nos importaba mucho, aunque miedo había por el que podía pasar. ¿Qué produjo la llegada de las libertades y las primeras elecciones libres?
J.A y A: Pues no se sabía que pasaría, porque como existía un solo gobierno. Hubo temor, porque creíamos que cuando murió Kennedy, iba a venir la guerra a España.
¿Qué pensamientos os pasaron por la cabeza cuando ocurrió el Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981?
J.A y A: Que podría volver ha haber una Guerra Civil. Y en ese momento, tuvimos bastante miedo porque uno de nuestros hijos estaba en la mili.
¿Qué cambios notasteis cuando Juan Carlos empezó a gobernar?
J.A y A: Que gracias a su intervención, se evitó un golpe de Estado.
Y por último, cuando recordáis esos años atrás y comparáis con los de ahora ¿Qué pensáis?
J.A y A: Que la vida ha cambiado mucho, y que si vinieran a este mundo las personas que murieron y viesen como está el mundo ahora, sería mucho para ellos, y pensarían que porque a ellos les tocó luchar y vivir con mucho miedo.
RESUMEN FINAL EN COMPARACIÓN CON EL DÍA DE HOY
Pues las vivencias que tuvieron y que les contaron, la verdad es que fueron muy sorprendentes, sobre todo cuando te enteras de que has sido denunciado por una persona y a los pocos minutos, estás muerto. Si comparamos las denuncias de ahora con las de entonces, habría un gran abismo, en España, en un mismo día se hacen miles de denuncias, por tanto estarían matando a gente continuamente, pero lo más asombroso, es que muchas de las denuncias que se cometían en aquellos tiempos, eran por lo que vemos hoy en día como “bobadas”, porque el caso que escribo en una de las preguntas, de que a un hombre lo querían matar por no haber bautizado a su hijo, ahora es una cosa de las más normales, porque cada persona tiene sus derechos que hay que respetarlos, y que antes eran una cosa de locos.
En la alimentación, era pésima, porque esto no se sacaba de otra cosa más que del campo y de los animales, y los que eran “ricos” pues eran los únicos que no vivían en condiciones mínimas, sino que tenían todo lo que pedían.
La religión, influía mucho, con que no fueses a misa un día, te fichaban y ya te podías ir despidiendo. Sin embargo, hoy en día, muchas personas sino quieren, no pueden o no les apetece ir, pueden quedarse tranquilos que no les va a pasar nada.
La televisión, la radio, la prensa, todo lo que está relacionado con la comunicación, los electrodomésticos y cosas como el agua corriente, fueron muchos de los grandes avances que se produjeron, yo creo que el que más eco provocó fue la televisión, hoy en día pocas casas que no la tengan.
Las familias, yo creo que antes tenían mucha competencia, frecuentemente debido a temas políticos, ahora esos temas no producen tantos conflictos, aunque también hay bastantes sobre todo de maltrato. Las relaciones entre padres e hijos, más o menos siguen en su línea, pero ahora no hay tanto respeto hacía ellos como entonces.
Respecto a las fiestas, no son como antes ni mucho menos, empezando porque cada vez se celebran menos, y siguiendo porque la gente ya no tiene tanto entusiasmo por ello.
En las relaciones con personas de diferente sexo, ya no se tienen controles estrictos, sino que vas por libre, aunque no estés casado te puedes ir a vivir con esa persona, y lo que contaba anteriormente de que si se muere alguien se hacían uno o dos años de luto, actualmente, está olvidado.
Otro tema son el trato hacía las mujeres, antes eran respetadas es ciertos lugares y en ciertas épocas, porque muchas veces “no valían para nada”, eso era lo que pensaban los hombres, y ahora son mucho más respetadas, y estamos intentando poco a poco llegar a la igualdad con los hombres.
La emigración, antes éramos los Españoles, los que íbamos en busca de trabajo y de defendernos de la guerra, pero ahora es todo lo contrario, llegan inmigrantes a España, en busca de mejorar sus condiciones de vida.
La economía, ha mejorado mucho, ahora hay muchos más trabajos a parte de el campo y del ganado.
Las comunicaciones, han tenido un gran avance, actualmente hay muchos medios de transporte, cosa que ha mejorado la comunicación, y al igual que lo anterior, también han tenido un gran avance las tecnologías, sobre todo lo relacionado con los ordenadores y los teléfonos móviles, porque ahora, sólo con tener Internet te puedes comunicar con quien quieras, al igual ocurre con los teléfonos móviles.
Mi valoración sobre el trabajo:
Bueno, pues resumiendo este trabajo, me ha parecido interesante, aunque un poco aburrido porque me ha llevado casi todas las vacaciones hacerlo, ya que algunas cosas no me salían como yo esperaba, pero ya está todo solucionado. Pues como decía al principio de este trabajo, no me ha costado preguntarles a mis abuelos sobre estos temas, porque la verdad es que tenemos una muy buena relación. Me ha gustado realizarlo, porque me he enterado de cosas que yo no sabía ni que existían, y me han parecido realmente interesantes e incluso, ciertas personas que estaban en el momento de la entrevista se han enterado también de cosas que al igual que yo, no sabía. Finalizando este comentario, me ha resultado agradable aprender cosas sobre esa época.